jueves, 11 de febrero de 2010

Fobia a tormentas eléctricas y ansiedad en un American Staffordshire. Jhon Araya.


Historia:


“Spike” es un macho de 8 años de edad sin castrar de la raza American Staffordshire Terrier. Sus dueños son una familia conformada por 5 miembros cuyas edades oscilan entre los 20 y 45 años, residen en una propiedad con amplias zonas verdes. Además convive con una hembra de 15 años, castrada, mezcla de Boxer con Pitbull.

“Spike” fue adquirido en un criadero a la edad de 2 meses y medio, a los 3 meses recibió adiestramiento en obediencia. Desde que fue introducido en la familia ha tenido libre acceso entre la casa y el patio; solamente por las noches sus dueños procuran que duerma fuera de la casa en compañía del otro perro y que permanezca fuera de la misma en los momentos que no quede nadie para supervisarlo.

Durante 7 años su comportamiento ha sido bastante normal comentan sus dueños, pero han descubierto que durante este último año su conducta ha cambiado específicamente cuando hay tormentas eléctricas.

Todo inicio una tarde lluviosa de invierno cuando “Spike” se escapo por descuido sus dueños. Fue encontrado horas más tarde escondido debajo de un automóvil temblando, al sacarlo vieron que cojeaba a lo que presumieron que había sido golpeado por alguien, fue revisado por un médico veterinario para descartar alguna lesión importante.

Días más tarde, ellos describen que el perro comenzó a emitir pequeños gemidos acompañados de fuertes vocalizaciones en el momento que comenzaba una tormenta eléctrica. Su respuesta fue la de regañar o ignorar al perro y en algunas ocasiones le daban comida con tal de que se callara.

Su conducta se fue agravando con el tiempo ya que rasgaba la puerta de salida al patio en el momento que estaba fuera de la vivienda; en otras ocasiones se atascaba entre los barrotes de un pequeño portón con tal de buscar refugio dentro de la casa y destrozaba una placa metálica que cubría dicho portón. Estas conductas las llevaba acabo con o sin la presencia de personas.

En una oportunidad se cortó seriamente el hocico y una de sus extremidades delanteras lo cual requirió asistencia veterinaria. Los dueños preocupados consultaron al especialista que podían hacer para eliminar estas conductas ya que les preocupaba que el perro se pudiera hacer más daño.

El experto recomendó a los dueños amarrar al perro durante las tardes he ignorarlo. El amarrarlo solo intensifico los ataques de pánico del perro a lo cual optaron por meterlo dentro de la casa, consentirlo con caricias y comida con tal de apaciguarlo, lo cual no generó ningún resultado positivo.

Con el fin de encontrar la causa del problema, y emitir un diagnostico acertado para dar un correcto tratamiento. Es necesario descartar otras posibles patologías que pudiera padecer el perro para ello se debe realizar un diagnostico diferencial.

Diagnostico diferencial:

Las fobias son resultado de un estado de perturbación que provoca temor o miedo en el animal. En las primeras etapas, el animal al enfrentarse a un estímulo reconocible (sonidos, objetos, luces) responde evitando dicho estímulo. En algunas ocasiones puede presentar signos de miedo, reflejando un descontrol de la situación y por último puede aparecer un estado de preansiedad. Lo cual con el transcurso del tiempo puede llegar a desarrollar en el animal ansiedad por separación.

En primer instancia se procedió a realizar un exhaustivo cheque clínico en “Spike” para descartar que cualquier causa orgánica este influyendo en las conductas que presenta.

El desorden de ansiedad procede del miedo y comprende una respuesta anormal a la cotidianidad o ambiente donde se interrelacione el animal. Esta le impide procesar de manera adecuada los estímulos ambientales y sociales que le permitan desarrollar respuestas apropiadas.

La ansiedad por separación y miedo a lo ruidos, personas, animales y sitios. Suele manifestarse: por destrucción del inmueble, excesiva vocalización y defecación. Se decidió colocar una cámara de video en la parte de la casa donde acostumbra estar “Spike” para grabar los momentos en que se encontraba solo, esto con el fin de realizar una valoración de sus conductas.

Durante 3 días de grabación no se presento ninguna actividad que detonara los ataques de pánico del perro. La ausencia de sus dueños no le afectaba en lo absoluto. Al cuarto día adicionalmente se programó una pista de audio con sonidos de tormentas eléctricas (truenos). Al estar solo y escuchar las grabaciones se sobresalto dando vueltas en círculos, rasgo en repetidas ocasiones una puerta cercana y trataba esconderse debajo de un sofá.

Una vez más se repitió el ejercicio en compañía de cada miembro de la familia por separado y en grupo, también se incluyo al otro perro en las pruebas. Cada caso arrojo la misma conducta indeseada.

Cada resaltar que 3 miembros de la familia al presenciar el estado de alteración del perro optaron por apaciguarlo con muestras de afecto. Sin saber que esto le proporciona un refuerzo, en lugar de hacer frente a la situación. Además es válido agregar los periodos en que fue amarrado como forma de castigo, esto lo único que hizo fue incrementar el miedo.




Valoración de riesgo:

Para salvaguardar la integridad física del animal se elimino la cadena donde acostumbraba atarlo, también se retiró la placa metálica del portón que solía rasgar y los barrotes donde solía atascarse fueron reforzados de tal forma que no pudiera pasar su cabeza.

Tratamiento:

En definitiva los dueños deben evitar reconfortar al perro en el momento que se encuentre alterado a causa de los ruidos (tormenta eléctrica). Y es esencial que participen activamente en todo el tratamiento.

Al ser la época de transición de la estación lluviosa a la seca y dado que la intensidad de las tormentas eléctricas disminuye se incluirá durante la terapia de modificación de conducta las grabaciones de truenos para recrear de manera más fiel los escenarios de las conductas a corregir.

La desensibilización sistemática es una técnica que aumenta la tolerancia a estímulos o situaciones que provocan ansiedad. Consiste en presentar el estímulo gradualmente para que el individuo se acostumbre a él.

Durante 1 semana y 2 veces al día se expuso al animal a las grabaciones de truenos por un lapso de un minuto. Realizando 5 repeticiones en intervalos de 10 minutos en cada sesión diaria, deteniéndose completamente el ejercicio cuando el animal se exaltará demasiado.

Iniciando a poco volumen y aumentando el mismo en cada repetición, se reoriento la atención del perro hacia otras actividades tales paseos dentro del hogar he inclusive se le presentaba sus juguetes favoritos, se ponía música todo con el fin de desviar su atención de los truenos. Sin llegar a consentirlo.

En la medida que aumento su tolerancia a estos sonidos se procedió a incluir la orden de sentado y quieto en las sesiones a fin de reforzar la independencia del animal. Se dejaba el animal en un lugar de la casa por 3 min., luego se le ubicaba en otro lugar y se aumentaba la cantidad de minutos hasta conseguir que el perro pudiera pasar tiempo sólo sin alterarse mientras escuchaba las grabaciones.

Se dejo pasar un par de semanas y se realizo una sesión similar, esta vez sin presencia de sus dueños y con el recurso de la cámara se comprobó que durante la exposición a los ruidos el perro no rasgo las puertas ni trato de introducir su cuerpo por los portones. Mostrándose bastante tranquilo.

Seguimiento:

A las 3 semanas se contacta a los dueños, comentan que una tarde llovió bastante fuerte acompañado de tormenta eléctrica y “Spike” no presentó ninguna de las actitudes que solía tener en el pasado. A manera de recomendación se les pide a los dueños repetir por lo menos una vez al mes hasta que inicie nuevamente la estación lluviosa los ejercicios de desensibilización sistemática y estar atentos a como responde a las primeras lluvias. Hasta entonces se permanecerá en contacto con la familia hasta verificar la erradicación de las conductas indeseadas en plena estación lluviosa.



Jhon Araya. Alumno 3 edición Curso de Adiestrador y Terapeuta del Comportamiento Canino. FOGAUS

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